En breve: La degeneración macular relacionada con la edad es una enfermedad de la parte de atrás del ojo que pone en riesgo la visión central, la que usas para leer, manejar y reconocer caras. Es una de las principales causas de pérdida grave de la vista. La forma húmeda se trata con inyecciones dentro del ojo, que buscan evitar que pierdas visión, y en la etapa intermedia ciertos suplementos probablemente frenan el avance.[1][2][8][3]
Qué es y a quién afecta
Es una enfermedad que pone en riesgo la visión central y fina, la que usas para tareas como leer, manejar y reconocer caras.[1]
La degeneración macular relacionada con la edad afecta a personas mayores de 55 años. Como la población vive cada vez más años, es un problema de salud cada vez más importante.[1]
Es una de las principales causas de mala visión y de pérdida grave de la vista. En los países desarrollados es la causa más común de pérdida grave de visión que no se puede corregir, en personas de 55 años o más.[2][3]
Etapas: temprana, intermedia y tardía
En la etapa temprana se ven en la retina unos depósitos de tamaño mediano llamados drusas y cambios en su pigmento.[2]
La etapa tardía tiene dos formas: la atrófica y la neovascular, o húmeda. En la forma húmeda crecen vasos sanguíneos anormales en el ojo.[2][3]
Esos vasos anormales de la forma húmeda causan la mayoría de los casos de pérdida grave de visión por esta enfermedad.[3]
Factores de riesgo
La herencia influye: se han identificado más de 50 regiones genéticas relacionadas con la enfermedad.[2]
Fuera de la genética, los principales factores de riesgo son fumar y comer pocos antioxidantes, como el zinc y los carotenoides.[2]
Una revisión incluyó 17 estudios. En 13 de ellos, quienes fumaban tenían de dos a tres veces más riesgo que quienes nunca fumaron; cinco no encontraron relación. También hubo evidencia de que el efecto es reversible, es decir, que podría disminuir al dejar de fumar.[4]
Cómo se nota: síntomas
Como pone en riesgo la visión central, puede afectar tareas como leer, manejar o reconocer caras.[1]
Los médicos llaman metamorfopsia a ver chuecas u onduladas las líneas que deberían ser rectas. La rejilla de Amsler sirve para detectarla y se usa para buscar a tiempo la forma húmeda.[5]
Si notas cualquiera de estos cambios, lo indicado es una revisión con el oftalmólogo.
Revisarte en casa con la rejilla de Amsler: para qué sirve y sus límites
La rejilla de Amsler es una prueba que puedes hacer tú mismo. Se recomienda a personas con degeneración macular que todavía no es húmeda, para darse cuenta a tiempo si aparece la forma húmeda. Es fácil y barata de usar.[5]
En una revisión de 10 estudios con 1890 ojos, la sensibilidad de la rejilla para detectar la forma húmeda fue de 67 % a 71 %. Es decir, se le escaparon entre 29 y 33 de cada 100 ojos que sí la tenían.[5]
Por eso los autores concluyen que las personas en riesgo deben revisarse con el oftalmólogo con regularidad, sin importar lo que salga en la rejilla. La rejilla no sustituye esa revisión: que se vea normal no quiere decir que no haya forma húmeda.[5]
Tratamiento de la forma húmeda: inyecciones anti-VEGF
Los anti-VEGF son medicamentos que se inyectan dentro del ojo. Buscan bloquear el crecimiento de vasos sanguíneos anormales para evitar que pierdas visión y, en algunos casos, mejorarla.[3]
Una revisión Cochrane de 16 ensayos con 6347 personas encontró que, comparadas con un tratamiento de control, las inyecciones ayudaron a mantener la visión. Algunos ojos también mejoraron, pero no todos.[3]
En un ensayo grande, con 1185 pacientes, las inyecciones se aplicaron cada mes o según la necesidad durante dos años. Aplicarlas solo cuando hacía falta dio una ganancia de visión menor que aplicarlas cada mes.[6]
Riesgos: los efectos graves en el ojo más reportados fueron inflamación dentro del ojo y aumento de la presión del ojo. La infección dentro del ojo (endoftalmitis) es poco frecuente: en un análisis de más de 1.2 millones de inyecciones ocurrió en 3 de cada 10 000 aplicadas en consultorio y en 2 de cada 10 000 aplicadas en quirófano.[3][7]
Cuántas inyecciones necesitas y cada cuánto se decide en consulta, según cómo responda tu ojo.
Suplementos tipo AREDS para la etapa intermedia
Una revisión Cochrane en personas que ya tienen la enfermedad encontró que una combinación de vitamina C, vitamina E, betacaroteno y zinc (la fórmula AREDS) probablemente frena el paso a la etapa tardía.[8]
En la etapa intermedia, esto equivale a unos 78 casos menos de enfermedad tardía por cada 1000 personas que toman las vitaminas. En la etapa temprana, solo unos 4 por cada 1000.[8]
Análisis exploratorios de un estudio posterior, llamado AREDS2, apoyan que la luteína y la zeaxantina podrían ser un reemplazo adecuado del betacaroteno. En cambio, la luteína y zeaxantina solas, comparadas con placebo, mostraron poco efecto.[8]
Los suplementos también tienen riesgos. El betacaroteno aumentó el riesgo de cáncer de pulmón, sobre todo en exfumadores. El principal efecto adverso reportado fueron molestias digestivas, y en el estudio AREDS el zinc se asoció a más problemas genitourinarios en hombres.[8]
Lo que se ha estudiado es si estos suplementos frenan el avance de la enfermedad, no si recuperan la visión perdida. Si te convienen y cuál fórmula, se decide en consulta según tu etapa y tu historia de tabaquismo.[8]
Y la forma atrófica
Para la forma atrófica no había un tratamiento comprobado en 2018, y se estudiaban varias opciones; en 2023 se reportaban avances hacia un tratamiento. En las etapas más tempranas, todavía no se ha encontrado una forma eficaz de frenar el avance.[2][1]
Cuándo consultar sin esperar
- Si empiezas a ver chuecas u onduladas las líneas rectas, o notas un cambio nuevo en tu visión central.[5][1]
- Si tienes más de 55 años y te cuesta leer, manejar o reconocer caras.[1]
- Si ya te dijeron que tienes degeneración macular que no es la forma húmeda: tus revisiones periódicas siguen siendo necesarias aunque la rejilla de Amsler se vea normal.[5]
- Si fumas o fumaste y estás pensando en tomar vitaminas para la vista, porque el betacaroteno aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, sobre todo en exfumadores.[8]
- Si te aplicaron una inyección en el ojo y tu vista empeora: la infección es poco frecuente, pero es una complicación conocida.[7][3]
Preguntas frecuentes
¿La degeneración macular causa ceguera total?
Pone en riesgo la visión central, la que usas para leer y reconocer caras. Es una de las principales causas de pérdida grave de visión.[1][2]
¿La degeneración macular tiene cura?
No hay un tratamiento eficaz para todas sus formas. Las inyecciones anti-VEGF ayudan a mantener la visión en la forma húmeda, y los suplementos tipo AREDS probablemente frenan el avance en la etapa intermedia.[4][3][8]
¿Cuántas inyecciones voy a necesitar?
Depende de cómo responda tu ojo. En un ensayo grande se aplicaron cada mes o según la necesidad durante dos años, y aplicarlas cada mes dio una ganancia de visión mayor; el plan para tu ojo se decide en consulta.[6]
¿Sirve la rejilla de Amsler para revisarme en casa?
Es fácil y barata, pero su sensibilidad para la forma húmeda fue de 67 % a 71 %: se le escaparon entre 29 y 33 de cada 100 ojos que la tenían. No sustituye la revisión periódica con el oftalmólogo.[5]
¿Las vitaminas para los ojos previenen la degeneración macular?
La revisión Cochrane solo estudió a personas que ya tienen la enfermedad: en la etapa intermedia la fórmula AREDS probablemente frena el avance. El betacaroteno aumenta el riesgo de cáncer de pulmón, sobre todo en exfumadores.[8]
Referencias
- Guymer RH, Campbell TG. Age-related macular degeneration. Lancet. 2023;401(10386):1459-1472. PubMed 36996856 · DOI
- Mitchell P, Liew G, Gopinath B, Wong TY. Age-related macular degeneration. Lancet. 2018;392(10153):1147-1159. PubMed 30303083 · DOI
- Solomon SD, Lindsley K, Vedula SS, Krzystolik MG, Hawkins BS. Anti-vascular endothelial growth factor for neovascular age-related macular degeneration. Cochrane Database Syst Rev. 2019;3(3):CD005139. PubMed 30834517 · DOI
- Thornton J, Edwards R, Mitchell P, Harrison RA, Buchan I, Kelly SP. Smoking and age-related macular degeneration: a review of association. Eye (Lond). 2005;19(9):935-44. PubMed 16151432 · DOI
- Bjerager J, Schneider M, Potapenko I, van Dijk EHC, Faber C, Grauslund J, Pfau K, Huemer J, Muttuvelu DV, Rasmussen MLR, Sabaner MC, Subhi Y. Diagnostic Accuracy of the Amsler Grid Test for Detecting Neovascular Age-Related Macular Degeneration: A Systematic Review and Meta-analysis. JAMA Ophthalmol. 2023;141(4):315-323. PubMed 36795396 · DOI
- Comparison of Age-related Macular Degeneration Treatments Trials (CATT) Research Group; Martin DF, Maguire MG, Fine SL, Ying GS, Jaffe GJ, Grunwald JE, Toth C, Redford M, Ferris FL. Ranibizumab and bevacizumab for treatment of neovascular age-related macular degeneration: two-year results. Ophthalmology. 2012;119(7):1388-98. PubMed 22555112 · DOI
- Li T, Sun J, Min J, Zhou S, Zhu X, Jia H, Sun X. Safety of Receiving Anti-Vascular Endothelial Growth Factor Intravitreal Injection in Office-Based vs Operating Room Settings: A Meta-analysis. JAMA Ophthalmol. 2021;139(10):1080-1088. PubMed 34410325 · DOI
- Evans JR, Lawrenson JG. Antioxidant vitamin and mineral supplements for slowing the progression of age-related macular degeneration. Cochrane Database Syst Rev. 2023;9(9):CD000254. PubMed 37702300 · DOI