Dr. Jairo Morfín · Oftalmólogo

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Ojo rojo: causas comunes y cuándo es urgencia

En breve: La mayoría de las veces, un ojo rojo se debe a algo benigno, y la causa más común es la conjuntivitis. Pero hay señales que piden revisión con un oftalmólogo de inmediato: dolor fuerte, mucha molestia con la luz, ver menos o haber tenido un golpe en el ojo.[1][2]

Por qué se pone rojo el ojo

El enrojecimiento es la señal principal de que el ojo está inflamado. En la mayoría de los casos se trata de algo benigno.[1]

Las causas más comunes son la resequedad, la alergia, el cansancio de la vista, usar los lentes de contacto más de la cuenta y las infecciones locales del ojo.[2]

Otras causas frecuentes son la inflamación del borde de los párpados (blefaritis), un raspón o un cuerpo extraño en la córnea, un derrame de sangre en lo blanco del ojo, infecciones de la córnea (queratitis), inflamación dentro del ojo (iritis), el glaucoma, las quemaduras con químicos y la inflamación de la pared blanca del ojo (escleritis).[1]

Conjuntivitis: la causa más frecuente

La conjuntivitis es la causa más común de ojo rojo. Puede ser por virus, por bacterias o por alergia.[1][3]

La viral es la forma infecciosa más frecuente. Por lo general no necesita tratamiento, y sus síntomas al inicio son variables.[3]

La bacteriana es la segunda causa infecciosa. La mayoría de los casos sin complicaciones se quita en una a dos semanas. Lo que más la sugiere es amanecer con los párpados pegados por lagañas, que no haya comezón y no haber tenido conjuntivitis antes.[3]

En general, la conjuntivitis viral y la bacteriana se quitan solas y las complicaciones serias son raras. No hay una prueba específica que distinga una de la otra.[1]

Las gotas con antibiótico acortan la duración de la conjuntivitis bacteriana y permiten volver antes a la escuela o al trabajo. Aun así, la mayoría de los casos se quitan solos y en los casos sin complicaciones no se considera necesario dar tratamiento. Si usas lentes de contacto, la conjuntivitis sí debe tratarse con antibiótico, así que necesitas revisión.[3]

La conjuntivitis alérgica la tiene hasta el 40 % de la población, aunque pocas personas buscan atención médica. La comezón es su síntoma más constante. Hay gotas antialérgicas que alivian los síntomas; cuál conviene en tu caso lo decide tu médico.[3]

Derrame en lo blanco del ojo (hemorragia subconjuntival)

Es una mancha de sangre debajo de la capa transparente que cubre lo blanco del ojo. Es un trastorno benigno y una causa común de ojo rojo repentino.[4]

En personas jóvenes, los principales factores de riesgo son los golpes y el uso de lentes de contacto. En adultos mayores son más comunes las enfermedades de los vasos sanguíneos, como la presión alta, la diabetes y el endurecimiento de las arterias.[4]

Si el derrame se repite o no se quita, conviene estudiar más a fondo: revisar la presión arterial, descartar problemas de coagulación y efectos de medicamentos y tumores.[4]

Si usas lentes de contacto

Si usas lentes de contacto, el ojo rojo puede ser una inflamación que no es infección. Pero también puede ser el inicio de una infección de la córnea (queratitis microbiana), que al principio puede dar señales sutiles o poco específicas.[5]

Si esa infección no se reconoce a tiempo, puede dañar la córnea y causar pérdida de visión. Por eso, un ojo rojo con lentes de contacto merece revisión pronto.[5]

Señales de alarma: cuándo es urgencia

Hay cuatro señales que piden valoración por un oftalmólogo de inmediato: dolor fuerte en el ojo, mucha molestia con la luz, baja de la visión y haber tenido un golpe en el ojo.[2]

También requieren envío al oftalmólogo: mucha secreción con pus, una pupila que se ve deforme, una cirugía de ojo reciente, una infección por herpes, infecciones que se repiten o un dolor fuerte que no se alivia con las gotas anestésicas del médico.[1]

Un ataque de glaucoma agudo de ángulo cerrado puede dar dolor fuerte del ojo, dolor de cabeza, visión borrosa, halos o aros de colores alrededor de las luces, náusea y vómito. Si sospechas esto, necesitas ir de urgencia con un oftalmólogo o a un servicio de urgencias.[6]

Una quemadura con químicos en el ojo es una urgencia oftalmológica y causa entre el 11.5 % y el 22.1 % de las lesiones de ojo. La recomendación universal es lavar el ojo de inmediato y en abundancia para retirar la sustancia y reducir el daño, y después buscar atención urgente.[7]

Las gotas para quitar lo rojo

Las gotas descongestionantes para el ojo dan un alivio eficaz pero de corto plazo. Las que contienen fenilefrina, tetrahidrozolina, nafazolina u oximetazolina se asocian con dos problemas: pierden efecto con el uso (taquifilaxia) y pueden causar enrojecimiento de rebote.[8]

Otra opción, la brimonidina en baja concentración, redujo el enrojecimiento sin evidencia de pérdida de efecto durante 29 días y con poco rebote al suspenderla. Sin embargo, su efecto a largo plazo no se ha evaluado.[8]

El manejo se dirige a la causa de fondo, además de aliviar las molestias. Los expertos señalan que, en algunos países, falta conciencia de que el ojo rojo necesita una valoración clínica. También piden informar a los pacientes sobre los riesgos de las cirugías para blanquear el ojo.[8]

Qué se hace en la consulta

La causa de un ojo rojo se identifica con una historia clínica detallada y una revisión cuidadosa del ojo. El tratamiento depende de esa causa.[1]

Una valoración completa es necesaria para proteger tu visión, sobre todo si tienes alguna de las señales de alarma.[2]

Cuándo consultar sin esperar

  • Dolor fuerte en el ojo o mucha molestia con la luz.[2]
  • Ves menos o más borroso que antes.[2][1]
  • Te golpeaste el ojo.[2][1]
  • Te cayó un químico en el ojo: es una urgencia. La recomendación universal es lavarlo de inmediato y en abundancia, y luego buscar atención urgente.[7]
  • Usas lentes de contacto y tienes el ojo rojo.[5][3]
  • La pupila se ve deforme, sale mucha pus o te operaron del ojo hace poco.[1]
  • Dolor de ojo con dolor de cabeza, halos alrededor de las luces, náusea o vómito.[6]
  • Un derrame en lo blanco del ojo que se repite o no se quita.[4]

Preguntas frecuentes

¿La conjuntivitis se quita sola?

Muchas veces sí: la viral por lo general no necesita tratamiento y la mayoría de las bacterianas sin complicaciones se quitan en una a dos semanas. Si usas lentes de contacto o tienes señales de alarma, necesitas revisión.[3][1]

¿Cómo sé si mi conjuntivitis es viral, bacteriana o alérgica?

La comezón es el síntoma más constante de la alérgica. Amanecer con los párpados pegados y sin comezón sugiere la bacteriana. No hay una prueba específica que separe la viral de la bacteriana; la causa de un ojo rojo se identifica con preguntas detalladas y una revisión cuidadosa del ojo.[3][1]

¿Es peligroso que se me reviente una venita en el ojo?

El derrame en lo blanco del ojo es un trastorno benigno y una causa común de ojo rojo repentino. Si se repite o no se quita, conviene buscar causas como presión alta, problemas de coagulación o efectos de medicamentos.[4]

¿Puedo usar gotas para quitar lo rojo de los ojos?

Dan alivio a corto plazo, pero varias de ellas pierden efecto con el uso y pueden causar enrojecimiento de rebote. El manejo se dirige a la causa de fondo, y el ojo rojo necesita una valoración clínica.[8]

¿Cuándo un ojo rojo es una urgencia?

Cuando hay dolor fuerte, mucha molestia con la luz, baja de la visión o un golpe. También si el dolor se acompaña de dolor de cabeza, halos, náusea o vómito.[2][6]

¿Qué hago si me cae un químico en el ojo?

Es una urgencia. La recomendación universal es lavar el ojo de inmediato y en abundancia para retirar la sustancia, y luego buscar atención urgente.[7]

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Referencias

  1. Cronau H, Kankanala RR, Mauger T. Diagnosis and management of red eye in primary care. Am Fam Physician. 2010;81(2):137-44. PubMed 20082509
  2. Tarff A, Behrens A. Ocular Emergencies: Red Eye. Med Clin North Am. 2017;101(3):615-639. PubMed 28372717 · DOI
  3. Azari AA, Barney NP. Conjunctivitis: a systematic review of diagnosis and treatment. JAMA. 2013;310(16):1721-9. PubMed 24150468 · DOI
  4. Tarlan B, Kiratli H. Subconjunctival hemorrhage: risk factors and potential indicators. Clin Ophthalmol. 2013;7:1163-70. PubMed 23843690 · DOI
  5. Ghalibafan S, Ferguson R, Ufongene C, Selvam A, Saperstein M, Sabater AL, Chaudhary S, Saeed HN, Djalilian AR. Acute red eye in contact lens users: Clinical pearls for frontline clinicians. Am J Med. 2026. Publicación anticipada en línea. PubMed 42448138 · DOI
  6. Loh PW, Walland M, Atik A. Glaucoma management in adults: an update. Aust Prescr. 2026;49(5):182-187. PubMed 42935732 · DOI
  7. Sharma N, Kaur M, Agarwal T, Sangwan VS, Vajpayee RB. Treatment of acute ocular chemical burns. Surv Ophthalmol. 2018;63(2):214-235. PubMed 28935121 · DOI
  8. Toyos M, Chan CC, Alio JL, Chong KKL, Pek D, Doan S, Sinjab M, Hosny M, Messmer EM, Giannaccare G. Global Perspectives on Therapy for Noninfectious Conjunctival Hyperemia: A Narrative Review. Ophthalmol Ther. 2026;15(3):967-984. PubMed 41689622 · DOI
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