Dr. Jairo Morfín · Oftalmólogo

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Queratocono: qué es, cómo se detecta y qué opciones de tratamiento hay

En breve: El queratocono es una enfermedad en la que la córnea, la ventana transparente del frente del ojo, se adelgaza y se abomba en forma de cono. Esto hace que el ojo enfoque mal y la vista se vuelva borrosa. Suele empezar entre la adolescencia y los 40 años, y el crosslinking es el único tratamiento que ha mostrado frenar su avance.[1][2]

Qué es el queratocono

La córnea normal tiene forma de cúpula redonda. En el queratocono se adelgaza poco a poco y se forma un abultamiento en forma de cono.[1]

Esa forma irregular impide que el ojo enfoque bien. Por eso la vista baja y muchas personas necesitan lentes o lentes de contacto para ver mejor.[1]

Es una condición que dura toda la vida y puede poner en riesgo la vista. Puede bajar la visión aun con lentes, por el adelgazamiento, por cicatrices irregulares en la córnea o, en casos raros, por una perforación.[2]

No es una enfermedad común. Un análisis de 29 estudios con más de 7 millones de personas de 15 países calculó alrededor de 1.4 casos por cada 1000 personas. Otra revisión lo estima en cerca de 1 de cada 2000.[3][4]

A qué edad suele empezar

Por lo general empieza entre los 10 y los 40 años de edad, justo en la etapa de la escuela y del inicio de la vida laboral.[2]

También puede aparecer y avanzar en niños y adolescentes. En un ensayo con jóvenes de 10 a 16 años con queratocono que estaba avanzando, el 43 % de los que no recibieron crosslinking siguió empeorando en 18 meses.[5]

Síntomas

El síntoma principal es ver borroso, porque la córnea deformada no enfoca bien la luz. Al principio los lentes pueden ayudar, pero conforme avanza puede bajar la vista aunque uses tu mejor graduación.[1][2]

Los cambios iniciales pueden ser muy sutiles. Por eso a veces solo se detectan con estudios especiales de la córnea.[6]

Factores asociados

Un metaanálisis grande encontró que el queratocono es más frecuente en personas que se frotan los ojos, que tienen familiares con queratocono, o que tienen alergia, asma o eczema (dermatitis).[3]

El factor con la asociación más fuerte fue tener un familiar con queratocono; frotarse los ojos y el eczema le siguieron con cifras parecidas entre sí. Ojo: estos estudios muestran una relación, no prueban por sí solos que frotarse cause la enfermedad.[3]

Si tienes comezón frecuente en los ojos o alergias, vale la pena platicarlo en consulta.

Cómo se diagnostica

El diagnóstico se hace con estudios que miden la forma de la córnea. Entre ellos están la topografía corneal, la tomografía (por ejemplo, con cámara Scheimpflug) y la tomografía de coherencia óptica del frente del ojo.[6]

En etapas tempranas no existen criterios uniformes para confirmarlo. Por eso, en casos dudosos, combinar varios estudios ayuda a decidir.[6]

Detectarlo temprano importa por dos razones: permite valorar el crosslinking a tiempo para intentar frenar el avance, y ayuda a evitar que una cirugía para quitar los lentes debilite más la córnea.[6]

Tratamientos y sus límites

Lentes y lentes de contacto. Son el primer paso para mejorar la vista. Corrigen el enfoque, pero no han mostrado frenar el avance: en el ensayo con jóvenes, 43 % de quienes solo usaron lentes tuvo progresión en 18 meses.[5][2][1]

Crosslinking corneal. Consiste en aplicar gotas de riboflavina (vitamina B2) y luz ultravioleta sobre la córnea. Es el único tratamiento que ha mostrado frenar el avance del queratocono.[2][4]

En el ensayo con jóvenes, el queratocono siguió avanzando en el 7 % de los ojos tratados con crosslinking, contra el 43 % de los que solo usaron lentes. Los autores concluyen que, en jóvenes, conviene considerarlo como primera opción cuando la enfermedad está avanzando, y que falta confirmar si el efecto se mantiene a más largo plazo.[5]

En adultos, una revisión Cochrane encontró que la evidencia es limitada porque hay pocos ensayos bien hechos. Los efectos adversos no fueron raros, aunque la mayoría fueron pasajeros: hinchazón de la córnea, inflamación dentro del ojo y erosiones que se repiten.[4]

Existen variantes que quitan o no la capa superficial de la córnea. Con la técnica que la retira hubo un poco más de opacidad o cicatriz en la córnea. Todavía no se sabe si alguna variante frena mejor la enfermedad.[2]

Anillos intracorneales. Son pequeños segmentos que se colocan dentro de la córnea para cambiar su forma. En muchas series de casos mejoraron la vista con lentes y redujeron el astigmatismo, pero los autores advierten que la calidad de esos datos es cuestionable. Ese análisis no evaluó sus complicaciones, así que los riesgos de la cirugía se deben revisar en consulta.[7]

Trasplante de córnea. Se calcula que entre el 10 % y el 15 % de las personas con queratocono llegan a necesitarlo. Puede ser de todo el grosor (penetrante) o solo de las capas de enfrente (lamelar anterior profundo).[8]

El trasplante tiene riesgos. En ambos tipos se reportaron rechazo del injerto, astigmatismo, presión alta del ojo por los esteroides y heridas en la superficie que tardan en cerrar. El rechazo fue menos probable con la técnica lamelar, aunque a veces no se pudo completar como se planeó.[8]

Qué opción conviene depende de si la enfermedad está avanzando, de cuánto afecta tu vista y de cómo está tu córnea. Eso se decide en consulta, con tus estudios en la mano.[2][6]

Cuándo consultar sin esperar

  • Ves borroso de lejos o de cerca y los lentes ya no te ayudan como antes.[1][2]
  • Tienes un familiar con queratocono.[3]
  • Te frotas los ojos con frecuencia o tienes alergias, asma o eczema y notas cambios en la vista.[3]
  • Tu hijo o hija adolescente tiene queratocono: en un ensayo con jóvenes cuyo queratocono estaba avanzando, más de 4 de cada 10 que no recibieron crosslinking empeoraron en 18 meses.[5]
  • Estás pensando en una cirugía para dejar los lentes: antes conviene descartar un queratocono temprano.[6]

Preguntas frecuentes

¿El queratocono causa ceguera?

Es una condición de por vida que puede bajar mucho la vista, incluso con lentes. Algunas personas llegan a necesitar un trasplante de córnea, entre el 10 % y el 15 % según una revisión.[2][8]

¿El queratocono se cura?

Es una condición de por vida. El crosslinking es el único tratamiento que ha mostrado frenar su avance, y los lentes, los anillos o el trasplante buscan mejorar la vista.[2][7][8]

¿Frotarse los ojos causa queratocono?

Frotarse los ojos se asocia con más riesgo de queratocono, pero estos estudios muestran una relación y no prueban por sí solos la causa.[3]

¿El queratocono es hereditario?

Tener un familiar con queratocono fue el factor con la asociación más fuerte en un metaanálisis grande. Si alguien en tu familia lo tiene, vale la pena revisarte.[3]

¿El crosslinking mejora la vista?

Su objetivo principal es frenar el avance. En el ensayo con jóvenes, quienes lo recibieron tuvieron en promedio mejor vista a los 18 meses que quienes solo usaron lentes. También tiene posibles efectos adversos, como hinchazón o inflamación pasajera de la córnea.[5][4]

¿Puedo operarme para dejar los lentes si tengo queratocono?

Detectar un queratocono temprano antes de una cirugía refractiva ayuda a reducir el riesgo de que la córnea se debilite después. Por eso se necesitan estudios de la córnea y una valoración en consulta.[6]

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Referencias

  1. Chowdhury K, Doré CJ, Bunce C, Larkin DFP. Corneal cross-linking versus standard care in children with keratoconus - a randomised, multicentre, observer-masked trial of efficacy and safety (KERALINK): a statistical analysis plan. Trials. 2020;21(1):523. PubMed 32532321 · DOI
  2. Ng SM, Ren M, Lindsley KB, Hawkins BS, Kuo IC. Transepithelial versus epithelium-off corneal crosslinking for progressive keratoconus. Cochrane Database Syst Rev. 2021;3(3):CD013512. PubMed 33765359 · DOI
  3. Hashemi H, Heydarian S, Hooshmand E, Saatchi M, Yekta A, Aghamirsalim M, Valadkhan M, Mortazavi M, Hashemi A, Khabazkhoob M. The Prevalence and Risk Factors for Keratoconus: A Systematic Review and Meta-Analysis. Cornea. 2020;39(2):263-270. PubMed 31498247 · DOI
  4. Sykakis E, Karim R, Evans JR, Bunce C, Amissah-Arthur KN, Patwary S, McDonnell PJ, Hamada S. Corneal collagen cross-linking for treating keratoconus. Cochrane Database Syst Rev. 2015;2015(3):CD010621. PubMed 25803325 · DOI
  5. Larkin DFP, Chowdhury K, Burr JM, Raynor M, Edwards M, Tuft SJ, Bunce C, Caverly E, Doré C, et al. Effect of Corneal Cross-linking versus Standard Care on Keratoconus Progression in Young Patients: The KERALINK Randomized Controlled Trial. Ophthalmology. 2021;128(11):1516-1526. PubMed 33892046 · DOI
  6. Zhang X, Munir SZ, Sami Karim SA, Munir WM. A review of imaging modalities for detecting early keratoconus. Eye (Lond). 2021;35(1):173-187. PubMed 32678352 · DOI
  7. Benoist d'Azy C, Pereira B, Chiambaretta F, Dutheil F. Efficacy of Different Procedures of Intra-Corneal Ring Segment Implantation in Keratoconus: a Systematic Review and Meta-Analysis. Transl Vis Sci Technol. 2019;8(3):38. PubMed 31211003 · DOI
  8. Keane M, Coster D, Ziaei M, Williams K. Deep anterior lamellar keratoplasty versus penetrating keratoplasty for treating keratoconus. Cochrane Database Syst Rev. 2014;2014(7):CD009700. PubMed 25055058 · DOI
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